
Reinventar su catálogo: qué productos y servicios dejar, mejorar o eliminar
El inicio del año es un momento clave para revisar el catálogo de productos o servicios de su empresa. Evaluar lo que ofrece no solo le permite ordenar la operación, sino también enfocar mejor los recursos, responder a las necesidades del mercado y fortalecer la rentabilidad del negocio.
Renovar el catálogo no significa cambiarlo todo, sino tomar decisiones conscientes sobre qué mantener, qué mejorar y qué eliminar, con base en datos y en la experiencia de sus clientes.
¿Por qué revisar su catálogo al comenzar el año?
El cierre del año deja información valiosa: resultados de ventas, percepción de los clientes y desempeño de cada producto o servicio. Además, los mercados cambian con rapidez y lo que funcionó antes puede dejar de ser relevante.
Un catálogo demasiado amplio puede dispersar esfuerzos y encarecer la gestión. En muchos casos, concentrarse en menos productos, pero bien gestionados, resulta más eficiente que mantener una oferta extensa con bajo impacto. Revisar el portafolio permite enfocar tiempo, capital y energía en lo que realmente aporta valor.
Qué productos y servicios mantener: lo que ya funciona
El primer paso es identificar los productos o servicios que tienen buen desempeño. Son aquellos con mayor demanda, ventas constantes o impacto positivo en los ingresos y la fidelización de clientes.
Al evaluarlos, considere no solo el volumen de ventas, sino también su rentabilidad y su valor estratégico. Algunos productos pueden no ser los más rentables, pero cumplen un rol clave para atraer clientes, fortalecer la marca o complementar otras ventas. Estos pueden justificar su permanencia si aportan beneficios a largo plazo.
Una vez identificados, el reto es mantener su calidad y explorar formas de potenciarlos, ya sea a través de mejoras, paquetes, nuevas presentaciones o una mayor visibilidad.
Qué productos y servicios mejorar: potencial sin explotar
También encontrará productos o servicios que generan interés, pero no alcanzan su máximo desempeño. Pueden tener ventas moderadas, recibir consultas frecuentes o contar con comentarios valiosos de los clientes.
En estos casos, vale la pena preguntarse qué ajustes podrían marcar la diferencia. A veces, pequeños cambios en el precio, la presentación, la comunicación o el proceso pueden mejorar considerablemente los resultados. Escuchar a los clientes y analizar dónde se pierde valor es clave para decidir cómo optimizarlos.
Al implementar mejoras, es recomendable hacerlo de forma gradual, medir los resultados y ajustar según la respuesta del mercado.
Qué productos y servicios eliminar: lo que no genera resultados
Eliminar también forma parte de una gestión saludable del catálogo. Productos o servicios con ventas muy bajas, baja rentabilidad, poca demanda actual o que no encajan con la estrategia del negocio consumen recursos sin aportar beneficios reales.
Mantener este tipo de ofertas puede generar costos innecesarios y distraer la atención de lo que sí funciona. Aunque tomar esta decisión no siempre es fácil, retirar aquello que no aporta permite liberar tiempo, capital y esfuerzo para enfocarlos en propuestas más sólidas.
Simplificar el catálogo también ayuda a reducir la confusión del cliente y a fortalecer una oferta más clara y coherente.
Optimice su oferta y pase a la acción
Revisar su catálogo al inicio del año es una oportunidad para fortalecer el negocio desde lo esencial. Mantener lo que funciona, mejorar lo que tiene potencial y eliminar lo que no genera resultados le permitirá operar con mayor claridad y eficiencia.
Un ejercicio práctico es clasificar cada producto o servicio en estas tres categorías y definir un plan de acción para cada una. Esta revisión periódica no solo mejora la rentabilidad, sino que alinea la oferta con las necesidades reales de sus clientes y con los objetivos de su empresa.